El juez condena a una inmobiliaria a comprar un piso que no supo vender
Cuando los perros se ataban con longaniza y los pisos se vendían como churros, las inmobiliarias firmaban con sus clientes contratos leoninos. Sin embargo, estos incluían en ocasiones efectos secundarios como el que ahora le toca sufrir a Hábitat Serinmo, la compañía que explotaba la marca Don Piso, a la que tres tribunales -el Juzgado de Primera Instancia número 14 de Zaragoza, la Audiencia Provincial y el Supremo- han condenado a comprar un piso que no fue capaz de vender durante el plazo en el que se había obligado a ello con sus propietarios.
Ver noticia completa en elperiodicodearagon.com
Enlaces de interés: